Sólo tus manos
Pueden curarme esta noche.
El dulce abrazo
De mis dedos y los tuyos.
Nuestro universo
y un estallido,
Crean nuevas constelaciones
Y nos hunden al vacío.
Un beso extiende más de un suspiro
Entrecerrados en la distancia
De tus labios, resplandecientes
Junto a los míos.
Creo en lo que mi corazón arremete
Latido a latido,
Estoy segura de lo que ha elegido,
A ti, tus ojos tórridos
De chocolate fundido,
Flotando en su brillo,
Caliente y sombrío.
Extraño las veces
Que se fusionaron con los míos,
Y no necesité palabras
Para declararte mío.
Aunque mío no seas,
Ni nunca lo hayas sido,
Porque pertenecernos no es necesario...
Amarse, solamente, es debido.
Y si me amas también,
no quiero oírlo...
Quiero hoy y lo digo,
Que me lo digan tus besos,
tu mirada,
Y tu cálido abrigo.

Comentarios
Publicar un comentario