¿Quién diría que, esta chica tímida, podía ser valiente por amor? Es una incógnita bastante repetitiva en mi mente y a veces ni siquiera me lo creo. Fui valiente. Fui audaz. Fui quién llamó a su puerta… Y lo conquistó. O eso era lo que pensaba hace unos meses atrás… Capaz mis hechizos son temporales, tal vez encontró el antídoto para librarse de mis encantos o sólo soy una bruja débil y sonsa. No, no soy una bruja, ni wicca, ni druida. Soy una simple mortal aburrida e introvertida. Pero sí, conquisté su corazón alguna vez. Y no como una isla virgen, con una raza desconocida para “colonizar” a mi piacere , ni para saquear sus tesoros… me hice una con él, lo protegí, lo alimenté, planté sentimientos para que den frutos, lo cobijé los días más fríos, lo amé lo amo como si fuera mi propia vida... Cuando quise darme cuenta, se había ido de mi lado, me había dejado sola en medio de la nada. Aunque con respuestas y otras no tanto, decidió alejarse. Empezó el invierno y...